miércoles, 25 de julio de 2012

La esperanza sana a un niño enfermo

Mi niño era pequeño y mi alma lloraba a cada instante una gota que me caia lentamente por la esquina del ojo, en realidad era una triste gota color rojo, si, asi es , aquella pena que sentia al ver a mi pequeño hijo herido y abatido en la cama de un hospital, rasgaba cada dia mas mi alma , mi pena era tan inmensa que no podia llorar porque  mi niño sonrreia al verme , mi compañia y mi sonrrisa bastaban para mi pequeñin , el solo deseaba tenerme a su lado y verme sonrreir, el no era conciente de que fuera de aquel sitio donde el era feliz viendome a su lado existian miles de niños corriendo y jugando en parques, jardines y escuelas, mi pequeño no conocia la inmensidad de la vida.
Nacio y vivio en un hospital , para mi aquel sitio era espantoso pero para mi pequeño hijo aquello era su mundo, su vida, su hogar y por sobre todo su mamà siempre estaba a su lado.
El era feliz, el se la pasaba en grande con sus amigas, las enfermeras, sus doctores eran su mundo , su planeta era el hospital, y el sonrreia cada dia sin saber que fuera habia algo mejor.
Mi llanto fue inconsolable , mis ojos comensaron a llorar como un diluvio sin fin aquel triste dia nublado y lluvioso para cualquier persona en la calle.
Sin embargo aquel dia tempestuoso fue para mi un dia especial porque mi pequeño hijo, el amor de vida habia partido, su enfermedad llegó a su fin y su cuerpo ya no resistia tantos tratamientos, pero  apesar de ese dia yo recordaba lo feliz que era mi hijo, yo recordaba como amaba el ida a dia, como sonrreia y cantaba, el fue un niño feliz aunque su mundo era un hospital.